Este domingo me quiero poner algo sentimental porque hoy 4 de enero cumple una nueva vuelta al Sol una persona muy especial para mí. Una mujer que conocí hará 30 años en un colegio de Madrid y que por extrañas razones que nunca se pueden poner nombre, conectamos.
Conectamos en la primera adolescencia, nunca dejamos de hablarnos hasta llegar al punto de poder denominarnos amigas. Una palabra muy especial, muy familiar, que se la dedicó a poca gente y que me ha demostrado con el paso de los años que lo nuestro es amistad. Me lo ha demostrado en los momentos más felices como cuando cumplió mi sueño de ver el primer baño de su primera hija conmigo en ese baño de la casa de la Calle Alcalá llorando a mares como este verano viéndola emocionada cuando David y yo nos casamos.
Hoy es el cumpleaños de mi amiga de vida, de Nuria.
¿Por qué Llulla? Hace unos cuantos años, Nuria nos contó que en la Escuela Infantil en la que trabajaba uno de los o las peques -lo siento que no me acuerdo bien de ese dato- en vez de Nuria la llamó Llulla. Y de allí ese precioso nombre con el que yo me refiero a ella.
Una mujer que a la que le gusta Sergio Dalma al que es fiel.
Una mujer que la encanta Brad Pitt.
Una mujer que ha cumplido su sueño vital de tener una familia, con su marido y dos hijas.
Una mujer fuerte y que sabe acompañar desde el respeto y el silencio consolador.
Una mujer que sabe estar.
Una mujer familiar, con un carácter fuerte pero llena de sensibilidad y cositas especiales.
Una amiga que nunca me ha soltado la mano, y de un tiempo a esta parte está siendo de mis grandes apoyos, porque no hay semana que a lo mejor yo no acabé llorando por teléfono con ella ante situaciones de angustia o cuestionamiento. Y ahí está siempre, al otro lado del teléfono dejando que me desahogue y cogiéndome de la mano en ese bar donde algunas veces desayunamos juntas, para no hacerme sentir sola y que cuento con ella.
Un apoyo que siempre ha sido muy importante pero que en estos momentos hay veces que es vital. No se como lo hace pero siempre recuerda una cita médica o una situación importante de mi día a día, y ahí me encuentro su whatsap o llamada.
Llamadas eternas, en las que nunca desde que nos conocemos nos ha faltado la conversación.
Llamadas revitalizantes en donde el desahogo mutuo y las risas nunca faltan.
Llamadas que siempre son descolgadas.
Llulla feliz vuelta al Sol amiga, feliz vida... sabes, muchas veces pienso que cuando lleguemos a viejitas y miremos hacia atrás veremos una vida juntas y cuando miremos al futuro, veremos a tus hijas cumplir sus sueños y entonces todos estos años habrán merecido la pena. Te quiero mucho.
Un beso muy fuerte rinconeros y rinconeras
:) :) :) :) :)


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