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lunes, 3 de agosto de 2026

No soy quien le buscó, es él quién me encuentra. Lorca en Vermont de Patricia A. Billingsley

Creo que el título del post de este nuevo lunes, donde os comparto uno de los últimos libros que me he leído relacionado con Federico, no soy yo quien le busca, es él quien me encuentra. Y en este nuevo libro fue tal cual, porque primero ni había oído hablar de él, y segundo porque según lo vi en la Librería que hay en el Centro Comercial Plenilunio, supe que me lo iba llevar y leer.

Lorca en Vermont, el poeta español y su amante americano de Patricia A. Billingsley, es un estudio sobre una parte del viaje de Federico a Nueva York que le llevó a escribir un poemario mágico, Poeta en Nueva York.

Pero ¿De dónde nacen los versos del poeta? ¿Cuál o quién han sido parte de la inspiración? ¿Por qué en ese poemario se escribe sobre Vermont? ¿Quién fue Philip Cummings?


"En agosto de 1929, Federico García Lorca interrumpe su estancia en Nueva York y viaja al norte de Vermont para pasar diez días en una cabaña junto al lago Eden. Allí le espera un joven estadounidense llamado Philip Cummings, profesor de idiomas a quien había conocido un año antes en Madrid y con el cual mantuvo una relación amorosa. No obstante, en este reencuentro se manifiestan dos expectativas distintas: la del poeta ya consagrado, que aspira a una relación duradera, y la de un joven poco dispuesto a desafiar las convenciones sociales de la conservadora sociedad estadounidense. Nadie, hasta ahora, sabía realmente cómo este momento marcaría para siempre la vida del poeta.

Lorca en Vermont, fruto de más de una década de investigación y un cuidadoso trabajo con fuentes de primera mano, reconstruye una relación que se extendió durante tres años y abarcó dos continentes, y examina tanto su intimidad como el posterior silenciamiento crítico tras el asesinato del poeta en 1936. Asimismo, propone una nueva lectura de varios poemas de Poeta en Nueva York, al vincular la experiencia afectiva de Lorca con algunas de las partes más significativas de esta obra.

El resultado es un estudio sólido y de prosa clara que amplía nuestra comprensión de un episodio desconocido hasta ahora pero decisivo en la vida del autor, e integra en su legado una dimensión íntima que enriquece la interpretación de su poemario más emblemático".


Es imposible separar la vida personal del poeta de su obra, porque de ella se nutre, de esas tres semanas que vivió con Philip se conformó Poeta en Nueva York. De ese viaje, de esos días, de esas aventuras, de esa gente que conoció y noches que vivió con Philip se nutren sus versos.



Obviar la homosexualidad de Federico es negar parte de lo que fue, sintió y vivió. En bastantes armarios se vería forzado a estar para que nosotros y nosotras no abramos las puertas.


Lorca en Vermont, es un ensayo denso, pero fácil, en el que algunas cosas están confirmadas por el propio Philip y otras como los recorridos de sus marchas por el campo son invenciones después de viajar y recorrer el lugar de la autora, pero ¿Quién nos dice que no fue ese el recorrido de verdad?


Si estáis como yo enlorquecidos y enlorquecidas, leerlo, sino lo estáis leerlo también, porque el conocimiento hace que le sigamos nombrando y eso le hace seguir viviendo. Porque sí, como dice Ana Bernal, Federico vive.


Después de una semana de muchas cosas que hacer, quiero por lo menos ser fiel a mi propósito de sentarme por este rincón los lunes para escribiros sobre libros. La semana pasada finalmente la dediqué a hacer muchas cosas y no tuve ni tiempo de ganas de sentarme con calma y creo que ese sentimiento de momento me acompaña, así que no se deciros cuando volveremos a vernos, de momento el lunes que viene desde la playa os compartiré una nueva lectura. Un beso muy fuerte rinconeros y rinconeras y gracias por acompañarme en cada click aun con mis ausencias :)

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