Como buena hija de una mujer que desde niña uno de los grandes protagonistas de nuestra banda sonora ha sido Raphael, cuando hace unos meses vi el trailer con el que comienza este post, lo tuve clarísimo, la vería.
Y vamos si la vimos, el mismo fin de semana del estreno comenzamos con Aquel y yo me iba emocionando:
1º porque me encantaría que mi madre la viera.
2º porque mi madre me ha hecho amar la música y tener a Raphael en nuestras vidas
3º porque es un relato alejado del morbo en el que conocer sus comienzos en un mundo complicado en el que este hombre de Linares lo ha conseguido todo.
"Desde sus humildes orígenes en la España de posguerra hasta la conquista de los grandes escenarios internacionales, la serie retrata el ascenso imparable de Raphael, un artista irrepetible: sus pasiones más íntimas, sus grandes éxitos, sus conflictos personales y los fantasmas que le han acompañado a lo largo de toda su vida. Con escenarios que van de Madrid a Las Vegas, pasando por Moscú, París o Acapulco, 'Aquel' es un viaje emocional a través de cinco décadas llenas de luces y sombras. Una historia que revela al hombre detrás del mito".
Ocho episodios tranquilos pero llenos de vacío y tristeza.
Ocho episodios donde conocer los inicios, sacrificios y trabajo que ha acompañado a Raphael desde que era solo un niño.
Ocho episodios donde conocer sus pasiones, miedos y momentos más bajos.
Ocho episodios donde podemos ser testigos que los problemas de salud mental no es algo moderno, es un problema que han padecido muchas personas desde hace décadas.
Ocho episodios de emoción, pasión, envidias y mucha música.
Ocho episodios donde conocer donde surgió el amor de Raphael y su mujer Natalia Figueroa y como fueron formando su familia, que es el centro que todo lo mueve alrededor de su profesión.
Ocho episodios donde ver aquellos años en los que estuvo pendiente de un trasplante y en le que casi pierde la vida.
Ocho episodios de pura música, y ver como sus canciones hablan de sus momentos vitales.
La serie de Netflix ha sido un viaje por la historia del cantante, hijo, hombre, padre, marido... que tiene puntos muy buenos:
- El reparto con dos actores que ponen cara, piel y alma al artista y el hombre.
- Esos viajes entre pasado y presente.
- La forma calmada y tranquila de narrar lo que nos quieren contar.
- Dar importancia a la música como centro de todo.
- Huir de sensacionalismos.
- El final, que no os voy a contar para que lo podáis ver, pero que a mi me emocionó mucho.
Este 19 de diciembre como hace algunos años, podré disfrutar de Raphael en su concierto en el Movistar Arena, este año en la compañía de mi marido, que sabe que es un momento muy especial para mi, porque estoy hecha de muchos pedacitos de canciones, y algunos de ellos, son de Raphael.
Un beso muy fuerte rinconeros y rinconeras y si habéis visto la serie contarme que os ha parecido y sino verla, no os arrepentiréis :)














