Este martes os traigo a una de las mujeres que descubrí en el último ensayo que me leí en la Editorial Renacimiento sobre mujeres periodistas de finales del S. XIX y XX.
Una mujer que por supuesto fue:
- Periodista
- Publicista
- Representante teatral española
- De las primeras mujeres periodistas en la prensa catalana
- Redactoras de los principales diarios en los años 30
¿Quién fue Irene Polo Roig?
Hija de un guardia civil, Antonio Polo, quedó huérfana muy joven y tuvo que ponerse a trabajar para ayudar a su madre, Francesca Roig, y a sus dos hermanas, María y Rosario. Por esta razón, su formación fue autodidacta. Mientras trabajaba como secretaria en una empresa, el 18 de junio de 1930 publicó su primer artículo en la revista Imatges. Setmanari Gràfic d’Actualitats, según el modelo cosmopolita de la revista francesa Vu. Este cosmopolitismo será precisamente uno de las principales características del periodismo posterior de Irene Polo. En esta revista, en la que alcanzó un gran prestigio, publicó una decena de reportajes, entrevistas y crónicas, lo que da una idea del periodismo generalista que iba a desarrollar a lo largo de su carrera. Al mismo tiempo, su trabajo como publicitaria, en la productora y distribuidora de cine francesa Gaumont en Barcelona, la inició en labores que hoy se englobarían en gabinetes de prensa o agencias de comunicación.
Su éxito en Imatges, donde coincidió con otras escritoras como Rosa M.ª Arquimbau, la llevó a colaborar en el semanario Mundo Gráfico, editado en Madrid. Y ya introducida en el mundo del periodismo republicano, a partir de 1931 empezó a trabajar para La Humanitat y para el semanario La Rambla, en este caso hasta 1934. Entre 1933 y 1934 fue redactora de L’Opinió, para pasar a L’Instant (1935) y luego al diario de tarde Última Hora (1935-1936). En La Rambla escribía para la sección «Fémina 1932» sobre modas, pero en términos «provocadores y humorísticos», según Julià Guillamón.
Durante esta etapa se mostró no sólo como una redactora muy profesional, sino como una trabajadora preocupada por los derechos laborales del sector. De este modo, formó parte de la Associació Professional de Periodistas, de la que fue vicepresidenta entre noviembre de 1933 y enero de 1935. Compañeros suyos de redacción, como Víctor Alba o Avel·lí Artís-Gener, han destacado las buenas relaciones que mantuvo con ellos.
En una de sus entrevistas conoció a la actriz y empresaria de teatro Margarita Xirgu a raíz de su anuncio de que iba a emprender una gira por América Latina. Ambas mujeres congeniaron, al compartir entre otras cosas sus ideales feministas, republicanos y profesionales, sin olvidar que, como recuerda Elvira Altés, «el hecho de que Irene Polo se sintiera atraída por las mujeres era conocido y aceptado por los periodistas con los que había trabajado. Quizá por esto cuando conoció a Margarita Xirgu en una entrevista a nadie le extrañó el entusiasmo que la actriz suscitó en la periodista». Otras fuentes, como Josefa Bauló, aseguran, sin embargo, que la relación entre las dos no fue de orden sentimental: «Lo cierto es que una admiración mutua y una gran amistad cruzaron duran- te un tiempo los destinos de ambas mujeres que compartían un perfil excepcional para su sexo y época, unos claros ideales republicanos y la obligación de rehacer sus vidas lejos de su país». Margarita Xirgu la con- trató como secretaria general de la compañía, directora artística y jefe de prensa, en sustitución de Federico García Lorca que renunció a última hora. Además de la amistad, Irene Polo se sintió atraída por las posibilidades de viajar, de conocer otros mundos y de llevar a cabo otras experiencias, muestras de su espíritu curioso y emprendedor. Partieron en barco hacia México el 29 de enero de 1936 y, en una escala en La Coruña, realizó una entrevista a Santiago Casares Quiroga, un destacado polí- tico gallego que llegó a jefe de Gobierno. Esta entrevista, junto a la realizada a M. Xirgu, se publicaron en el periódico Última Hora el 6 de enero y el 5 de febrero de 1936.
Entre 1936 y 1939 trabajó para la compañía de M. Xirgu, organizan- do giras por toda América. Allí la sorprendió el alzamiento militar de julio de 1936 y ya no regresó a España. En 1939 la compañía se disolvió y Margarita Xirgu se trasladó a vivir a Santiago de Chile, con lo que la asociación entre ellas se rompió. Irene Polo se quedó en Buenos Aires y retomó su labor como traductora de francés para las editoriales Sopena y Losada, y llamó a su madre y a sus hermanas. Un empresario catalán, Xavier Serra, la contrató como directora de publicidad de la empresa de perfumes Dana, instalada también en Barcelona. A lo largo de 1941 fue entrando en una etapa depresiva, mezcla de cansancio laboral, de desengaños y de bajadas de moral, que el 3 de abril de 1942 desembocó en el suicidio. Tenía treinta y dos años.



























