Hace unos cinco años volviendo de trabajar en mi peor etapa anímica después del ERTE, David me trajo a casa un regalo en forma de libro. Y me dijo: "Natalia he leído maravillas sobre él, te quiero".
Esa novela era Hamnet de la que yo no había oído hablar y que empecé con sonrojo y ganas. Desde el primer momento:
- esa forma narrativa,
- ese misterio,
- esa muerte que va a llegar a esa casa,
- esa madre intuitiva,
- esa naturaleza como parte activa de la historia
- ese duelo,
- ese padre...
... Me encandilaron y emocionaron, llegando a llorar en varias ocasiones. Desde ese momento lo he recomendado a mucha gente, por lo que cuando me enteré que estrenaban la película, ir a verla era una bendita obligación. El aura de la película, el personaje de Agnes, esos árboles altos, ese grito desgarrador ante la pérdida, la banda sonora que acompaña, etc, hicieron de ella una buenísima adaptación de mi amada novela. Por lo que al salir del cine le dije a David: "me lo voy a volver a leer".
"Año 1596, Stratford-upon-Avon, Inglaterra. La vida de Agnes transcurre plácidamente junto a su marido y sus tres hijos. Ella cultiva plantas medicinales mientras William trabaja en Londres. El destino, sin embargo, les reservará un duro golpe cuando su hijo Hamnet, de once años, muera repentinamente tras contraer la peste. A raíz de esta tragedia, su padre creará uno de los grandes personajes de la literatura universal, de nombre casi idéntico al de su hijo. Pero este libro no habla de famosos sucesos sino de algo íntimo y olvidado: la vida de esta familia, y especialmente la de la mujer que la sostenía y que tuvo que cargar con una insoportable pérdida.
En su nueva novela, de enorme éxito y que le ha valido el prestigioso Women’s Prize for Fiction, Maggie O’Farrell transita entre la ficción y la realidad histórica para acercarnos al pasado desde otro punto de vista y reivindicar una de esas inolvidables figuras que, como Agnes, pueblan los márgenes de la historia. O’Farrell nos transporta minuciosamente a la cotidianidad de la campiña inglesa a finales del siglo xvi y ahonda en las pequeñas grandes cuestiones de una existencia común y corriente: la maternidad, el matrimonio, el dolor y la pérdida".
Un libro que de nuevo me ha vuelto a parecer especial y único en la sensibilidad, el tacto y las formas.
Y que por supuesto después de casi cinco años, os lo vuelvo a recomendar y ya de paso si tenéis pensado ir al cine, ver Hamnet porque es poesía al servicio de la cámara.
Un beso muy fuerte y feliz semana rinconeros y rinconeras :) :) :) :) :)












































