Este lunes que despedimos de forma oficial una nueva Semana Santa que, en mi caso ha sido un no parar de andar, conversaciones y planes que reconfortan el alma os quiero sentar el último libro que me he leído de Agustín Gómez Arcos que me dejo mi compi y amiga del trabajo: Ana no.
"Ana Paucha, que se llamaba a sí misma Ana no, era una mujer de mar, de sol, de dicha, prendada de su marido, pescador, y de sus tres hijos. El marido y los dos hijos mayores murieron en la guerra, el pequeño está preso. Ana no, a sus setenta y cinco años, cierra la puerta de su casa en un pueblecito almeriense y decide ir andando hasta la cárcel de su hijo para abrazarlo y darle el pan de aceite que ha amasado con sus propias manos. Inquietante viaje hacia el norte de España, viaje de amor y de muerte, de iniciación y de conocimiento. La novela nos brinda uno de los personajes femeninos más bellos de la literatura contemporánea, así como una admirable alegoría de la condición humana".
Una novela muy dura en la que Agustín le da voz a una mujer de provincias que decide emprender el último viaje de su vida para poder volver a ver después de más de dos décadas a su hijo menor que lleva preso desde el final de una guerra en la que fueron perdedores, y que el régimen franquista no dejo que lo olvidarán, castigándolos con hambre, penurias, represalias y muchos dolores que todavía a día de hoy, 6 de abril de 2026 siguen muy latentes en la vida de muchas personas que han heredado esos dolores y penas profundas de sus abuelos, abuelas o padres que vivieron 40 años de represión.
Ana no, es un libro tranquilo pero como os decía muy duro.
Ana no, es una novela en la que la voz de la mujer de Paucha toma la fuerza de esas olas de esa Almería que intuimos y de que la Agustín Gómez Arcos era originario.
Ana no, es una historia pero podría ser la de muchas madres que vieron morir y no poder llorar a sus hijos e hijas.
Ana no, transcurre en un viaje en el cual vamos siendo testigos de inmundicias como "pon un pobre en tu mesa" o esas grandes fiestas del régimen donde se supone que asistían miles de personas y descubrimos que la gente era recompensada económicamente por asistir o inclusive obligada.
Ana no, es una historia lenta, bien hilada, bien narrada y donde muchas voces vivas y no acompañan a Ana en ese último viaje.
Ana no, te hace pasar sus penurias, penas, dolores y silencios.
Ana no, te enseña el analfabetismo de la época que hacia de la sociedad un atraso.
Ana no, te duele hasta lo más íntimo.
Ana no, tiene un final que a mí me hizo de llorar de forma desconsolada.
Ana no, es una novela que por supuesto os recomiendo poner en vuestras manos y transitar con ella por todos los caminos que va encontrando. Y con ella cumplo mi propósito del 2026, poner en Gómez Arcos en primera línea de mis lecturas del 2026.
Bueno rinconeros y rinconeras, espero y deseo que hayáis disfrutado de esta Semana Santa. Yo hoy la digo adiós en la mejor compañía viendo, cantando y viviendo a una de las cantantes de mi vida esta noche en el Movistar Arena.

















