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lunes, 19 de octubre de 2026

Gozos y quebrantos sentimentales de Federico Gª Lorca en Los novios de Federico

En el mes de agosto mi chico y yo hicimos una pequeña reforma en la habitación de nuestra casa, haciéndonos un despacho, un refugio, un sitio donde escribir, leer, estudiar o simplemente respirar. Después de cuatro manos a las dos paredes de rojo que dimos, vino el momento que nunca me ha gustado, montar muebles. Esta vez fueron pocos y entre los que tuvimos que montar fue una nueva estantería en donde tenía claro y mi marido estaba de acuerdo que habría un gran hueco para todos los libros que tengo de Federico Gª Lorca o sobre lo que han escrito sobre él.

Y ahí para mi enorme sorpresa me apareció en las manos el ensayo con el que quiero inaugurar estar semana, que trata abiertamente la homosexualidad de Federico, sus pasiones, amores y tristezas de tener que vivir en una época donde la sociedad no lo veía con buenos ojos.

Una homosexualidad de la que no se ha podido hablar ni escribir porque los primeros que la silenciaban era su familia. Con ello no digo que sea obligado hablar sobre la condición sexual de nadie, pero en el caso de Federico era un factor importante tanto para su obra, como para su vida y su muerte porque en los documentos que publico La Cadena Ser hace unos años se ponía que le mataron por rojo, masón y maricón.

Ha sido un regalo entrar en Los novios de Federico y de la mano del autor descubrir nuevos datos o anécdotas sobre los amores y desamores que le acompañaron en su corta vida.


"El periodista y escritor Pablo-Ignacio de Dalmases ofrece en estas páginas una valiente investigación que redefine la imagen tradicional, incluso icónica, que hoy tenemos de Lorca. Este ensayo centrado en su identidad gay, abre un camino revelador en la literatura biográfica, ofreciéndonos un retrato íntimo y audaz que nos lleva de la mano por la faceta más significativa –y desconocida– de la intensa vida del poeta y pone el acento en un aspecto que hasta ahora ningún autor había detectado: la evolución ideológica posterior de sus amantes, todos los cuales –menos uno, que permaneció fiel a su identidad socialista y republicana– acabaron, en contraste con el triste sino del poeta, firmemente identificados con el franquismo. Con una prosa elocuente, amena y bien documentada, Los novios de Federico promete ser una lectura clave no solo para la comunidad LGBT, hispanistas y amantes de la literatura, sino también para aquellos interesados en la genealogía cultural de nuestro tiempo. Cada página de esta obra está imbuida de respeto y admiración hacia Lorca, adentrándose en las luchas, amores y pasiones de un hombre que vivió con una naturaleza compleja y afirmativa, no exenta de contradicciones. Este libro no solo celebra su genio literario, sino que también humaniza al poeta, mostrándonos las múltiples aristas de su psicología y abriendo líneas de reflexión sobre la construcción de la identidad gay en la postmodernidad".

No es sorpresa para nadie que el viaje a Nueva York que marcó un punto muy importante en la vida de Federico fue por un desamor y la tristeza que le llevo su ruptura con Emilio Aladrén. 

Pero de igual manera es innegable y estúpido pensar que este hombre no se enamoro, amo y follo como cualquier otro ser humano, con la diferencia que su homosexualidad le llevaba en nuestrto país a llevarlo con cerrazón, por eso su enorme importancia en su viaje a Cuba y esa libertad que sintió de movimiento y acción.

No me puedo olvidar del libro que os senté hace unas semanas del amante americano de Federico. Philippe Cummings. O no quiero olvidarme como Juan Diego Botto describe en la obra Una noche sin luna lo que Federico sentía cuando veía o tocaba a Rafael Rodríguez Rapún.



Un ensayo en el que también se nos expone que la homosexualidad no fue causa de su asesinato pero si un ingrediente más a sumar a lo que tenían en contra de él, que pasados los años y con muchas lecturas a mis espaldas, os puedo decir que era absoluta y completa envidia de un hombre que era del pueblo, que se dedicó a cultivarlo en todos los campos en los que se movió y que nunca le pudieron someter porque creía en la libertad de pensamiento del ser humano y que un puebo culto es dificilmente manipulable y llamarme osada, pero la dictadura franquista nunca quiso un pueblo que no fuera analfabeto porque así no ejercitarían la cabeza solo se decicarían a trabajar como mulas sin pensar en nada más.

Así que ni hago la pregunta, leerlo y me contáis, porque ha sido un viaje de 314 páginas de poner nombres, emociones y sentimientos a la vida de una persona como Federico.

Un beso rinconeros y rinconeras :)




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