Hace muchos meses mi chico y yo pusimos en la HBO la serie que siento hoy en este rincón, The young pope, y la verdad es que me dormí, no se si fue aburrimiento o cansancio, pero el caso es que me negué en redondo a volver a verla.
Todo hasta que hace unas semanas se presentó la secuela de esta papal historia, que os adelanto mañana os compartiré, entonces pensé ¿Por qué no darle una nueva oportunidad?
Y que gran idea, porque me hubiera perdido una serie que trata de temas profundos a través del:
- el surrealismo
- la parodia
- el no entender nada
- la provocación
Una controvertida y polémica serie para la Iglesia que no para mi, pone en el foco un tema tan horrendo como lo abusos a menores, pero también y cambiando de tono la homosexualidad o las relaciones sexuales dentro del seno episcopal.
Todo ello a través de un Papá de modales e ideas muy arcaicas con un pasado que le pesa como una losa y le sigue día a día, pero la grandeza de esta serie además de una estética, ambientación y fotografía brillantes es que la historia avanza, despacio pero avanza, y como ella vemos el avance o el retroceso de un Papa tan extraño como el que da vida Jude Law.
Grandes contradicciones hacen de ella una de las mejores opciones del catálogo de HBO:
* Extravagancia versus mordacidad magnética
* Espiritualidad versus cinismo
* Santa versus profética
Pero además si encontramos entre sus capítulos al torturado, triste y cabizbajo personaje que da vida Javier Cámara la serie cobra mucho más sentido y grandiosidad.
Si además le seguimos sumando:
- Las telarañas que tejemanejan la Iglesia
- El lado oscuro y en algunas ocasiones sórdido que se esconde en las paredes del Vaticano
- Como todo alrededor de ella se mide por dinero escondiéndolo con la fe
- Como el personaje desagradable y hosco de Jude Law termina siendo imprescindible para mover la fe de la Iglesia católica
Nada más puedo decir salvo por supuesto que pongáis la HBO y os dejéis llevar por esta historia que a ratos indigna y enfada pero también reconforta porque siempre hay gente buena en la Iglesia y no todo va a ser el poder y el dinero.
Mañana os veo en un domingo que también será muy papal, porque sentaré la segunda parte con distinto nombre pero igual esencia, el surrealismo y la radicalidad.
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