sábado, 15 de abril de 2017

¿Qué chica o mujer de pasados los 30 no hemos tenido una Barbie?

No hoy no me siento a hablaros de mi, ni de mi infancia (aunque quizás un poquito), pero si creo que habló en nombre de muchas mujeres de más de 30 años cuando afirmó que hemos crecido acompañadas de una muñeca Barbie.


Una muñeca que a falta de hermanos o hermanas en mi caso fue mi gran compañera de juegos, de fantasía, de viajes, de magia, de aventuras... porque no había fin de semana que yo no liará en mi habitación la más grande para poder construirle una casa, o los muebles... Es que los Reyes en mi casa andaron un poco despistados porque nunca me dejaron la casa de Barbie y ahora lo agradezco porque con el despiste fomentaron en mi, la imaginación, por poneros un ejemplo los sofás para que se sentaran eran los cintas de VHS...

En fin que con esta muñeca como protagonista este sábado (ya domingo)os traigo la propuesta de una exposición que se está celebrando en Madrid en la Fundación del Canal de Isabel II (metro Plaza de Castilla) hasta el 2 de mayo donde la entrada es gratuita.


Esta exposición nos ofrece un recorrido por la historia de este icono, a través de 438 piezas de colección, que descubre facetas desconocidas y sorprendentes de la 1ª muñeca con aspecto de mujer.

Barbie nació en 1959, bonito año que coincide con el nacimiento de mi madre, y por primera vez en la historia las niñas ya no jugarían a ser madres. El leitmotiv de Barbie era "I can be" que les inspiró a las niñas a imaginarse a sí mismas lo que deseasen a través de sus muñecas, para ocupar papeles a menudo inalcanzales en la sociedad e inculcándoles que los límites solo serían los que las niñ@s marcasen no la sociedad.

¿Se ha logrado de verdad esa función de esta muñeca?


Sinceramente creo que no, porque los estereotipos de belleza y físico que han marcado la muñeca son bastante peligrosos inculcando a las niñas la cultura de que siendo más delgada, serías como una Barbie, guapa, guay...

Cierto es también que las cosas van cambiando poco a poco e hicieron un avance racial metiendo entre sus muñecas Barbies de raza negra, pero ¿Para cuándo Barbies con bastante kilos de más, pelo cortado a chico, que les falte un brazo...?


Mucho camino queda por recorrer en el mundo de las muñecas para las niñas, pero también en general para el mundo de los juguetes porque os diré que no hay cosa que más me patee el estómago que la diferencia en los sitios de juguetes entre:

- Niños.

- Y niñas.

Yo he tenido y sigo teniendo Barbie, Nenuco, Barriguita, un Oso Amoroso, pero he jugado con tortugas ninjas, Action Man, al fútbol, y he sido una niña muy feliz, por favor que no se hagan tantas diferencias porque al fin de al cabo lo único que son, son menores y tienen que fomentar su imaginación, valores, destreza a través de los juegos y da igual que si son muñecas, coches, cocinas o drones.

Yo intentaré ir a verla porque con sus pros y sus contras, Barbie ha sido la muñeca más importante de mi infancia y en la estantería de mi casa sigue estando presente.


Muchos besos rinconer@s y mañana nos vemos con más y espero que mejor.

:) :) :) :) :)

No hay comentarios:

Publicar un comentario