jueves, 18 de agosto de 2016

Un canto a lo divino, a lo terrenal, a la música, al disfrute, al espectáculo... La llamada

Hace casi un par de semanas, me tocaron a través de internet en el Teatro Lara de Madrid, dos entradas para ver la obra que mejores críticas y más buenas sensaciones está dejando en aquellos y aquellas que han ido a verla y que además de todo repiten, La llamada.

-Todo un fenómeno.” Marcos Ordóñez. El País.
- “Frescura, risas, música en directo y un magnífico elenco. Sobresaliente.” Revista Teatros.
- “El éxito teatral de culto de la temporada madrileña.” ICON.
- “Energía desbordante”  Custodio Pastor. El Mundo.


Una obra que comenzó para unos meses y lleva ya varias temporadas en cartel, y como dice el refrán "las que te rondaré morena", porque vaya espectáculo desde que empieza y con ese apoteósico final que se inventaron Javier Ambrosini y Javier Calvo.

No os podéis imaginar ya no sólo mucho lo que me gustó, sino lo que disfrute, goce, viví y sentí viendo este musical en el que Dios está muy presente pero lo que en mi opinión verdaderamente importa es la amistad, el amor, el rumbo que puede tomar la vida y la música, mucha música y si encima es de Whitney Houston ni os cuento.



Bernarda, una monja recién llegada, quiere salvar el campamento con su canción "Viviremos juntos en la fe". Milagros, una novicia con dudas, recuerda lo mucho que le gustaba Presuntos Implicados. Y María y Susana, dos adolescentes castigadas, tienen un grupo que se llema Suma Latina.

Pero desde que Dios se le aperece a María cada noche, todo está cambiando. Y es que a Dios le encanta Whitney Houston.

La llamada es un musical sobre la fe, con una banda de rock en directo y canciones originales.




Todas las expectativas puestas en ella se quedaron pequeñas cuando comenzó ese Campamento La Brújula 2013 y comenzaron a hacerse visibles como Dios se el aparece a María, como la hermana Milagros lucha por un futuro que no la llena, como Susana va viendo y sintiendo, como Bernarda ve lo equivocada que estaba y nos muestra una iglesia abierta, llena de vitalidad y respeto hacia otras idea y orientaciones.


Son dos horas de teatro que os aseguro se pasan quizás demasiado rápido, porque desde que empieza hasta que acaba te tiene atrapada/o sin remedio en la historia, la magia, la lucha de sentimientos, los sueños que pudieron ser y no fueron, el enquistamiento de determinadas ideas, y como al fin de al cabo una de las cosas que mueve a las personas y al mundo es ni más ni menos que la música, porque Dios iba a ser diferente.

Si os gustaría ir al teatro, desde aquí os invitó a que no lo penséis y os dejéis llevar por la frescura, la ternura, la magia sin fin, la energía desbordante que se desprende en ese Campamento en el que ocurre algo celestial y cósmico, todos los viernes, sábados y domingos, y es que "Dios se aparece".

Ahora me gustaría lanzar una pregunta, imaginémonos por un segundo que Dios se nos aparece ¿Qué haríamos?

Yo ya he sentido La llamada y os aseguro que no va a ser la última vez que la viva, la pregunta es ¿Queréis vivir esta experiencia? Yo me he llevado una sorpresa cuando me he enterado que este obra se llevará a la gran pantalla, aun así no lo dudéis y verla sobre las tablas porque os aseguro que no os va a defraudar.

Hoy no puedo dejar de despedirme sin recordar que hoy 18 de agosto hace 80 años que nos asesinaron a un genio de las palabras, de las letras, un genio de la literatura, del arte, un genio que luchó y soñó por una España libre y abierta. 

Si, unos desalmados asesinos nos mataron a Lorca, pero lo que nunca consiguieron ni conseguirán es quitarnos su obra, su recuerdo, sus letras. Eso para desgracia de esos desgraciados nunca lo conseguirán. Porque mientras una persona lo lea, lo sienta, lo saboreé, lo disfrute, se emocione junto con él, Federico nunca nos habrá dejado.

 
Hasta mañana :) :) :) :) :)

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