miércoles, 13 de abril de 2016

Que suerte haber coincidido contigo Lucía

Desde hace unos días que no me siento por este rincón que tan bien me hace y tanto me gusta, pero es que una tristísima noticia ha aterrizado en mi vida y en la vida de muchas personas a las que Lucía Antolín dedicó su vida, su esfuerzo y trabajo para que las vidas de estas personas fuera más digna, más justa, más favorecida.


Estoy compartiendo esta foto de esta señora tan increíble y ha sido inevitable que las lágrimas me hayan aparecido, porque recuerdo este 15 de diciembre del 2015, cuando se presentó el anuncio que lanzaba Mensajeros de la Paz en cuanto a la dignificación del trabajo en el hogar, porque ella fue y presumía de haber sido y seguir siendo empleada del hogar. Y la ilusión con la que vivió todos los momentos previos al lanzamiento, esos preparativos, esa motivación que ella llevaba por bandera para que señoras y señores vinieran y compartieran ese lanzamiento como un reconocimiento al trabajo de millares de personas que hacen mucho más que limpiarnos las casas, o cuidar de nuestros hijos y mayores....

Y ya cuando la llamaron de Telecinco para decirla que le había gustado mucho el anuncio y quería hacer un reportaje sobre él y de la labor que tanto ella como Mensajeros de la Paz hace en cuanto a la formación de mujeres y hombres que se dedican al trabajo en el hogar, fue perdón por la palabra la pera.... Recuerdo tu llamada Lucía emocionada y nerviosa a eso de las 4 de la tarde de ese 15 de diciembre de que al día siguiente dábamos un taller que iba a ser grabado e íbamos a salir en las noticias y tenía que ir al colegio y preparar las cosas para el día siguiente.

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Pero he comenzado por el final de una relación que ha sido corta porque así la vida y Dios lo ha querido, pero que a mi como persona y como profesional o por lo menos lo intento me ha marcado y seguirá presente en mi vida y en mi corazón donde ha dejado una luz blanca, fuerte e intensa.

Haya para principios de septiembre del año pasado yo mandé un email a Mensajeros de la Paz porque me gustaría hacer las prácticas de mi curso de Dinamización Comunitaria con ell@s, y que gran sorpresa cuando ella me contestó diciéndome que tenía las puertas abiertas de algo llamado "Aulacunas" para poder hacer mis prácticas.

Vaya nervios que pase camino de Lavapiés el día que la iba a conocer porque no sabía ni que quería de mi, y creo que hasta ni yo misma sabía ni que quería y si era capaz de hacer cualquier tarea que me mandaran, ya sabéis la terrible desconfianza que da el estar en el paro.

De esa reunión recuerdo a una mujer clara, directa, sin paños calientes y que me ofreció poder realizar mis prácticas en el Área de Formación y Empleo. Salí de esa reunión con una sonrisa porque el proyecto me pareció una delicia y un bombón a mi alcance y con un ligero miedo de que se veía que la mujer tenía carácter, y es que sí Lucía haya donde me estas leyendo esto, sabes que tenías carácter pero desde el otro lado de tu mesa se veía ese corazón que te latía fuerte.

¿Sabéis cuando ya no confías en ti y crees que eres un desastre? Pues así es como me sentía yo en ese tiempo, pero ella que era cristalina me explicó lo que había que hacer y allí me dejo con cara de incógnita e incitó algo en mi, una inmensas ganas de comerme el proyecto, de trabajar, de aprender y poder trabajar para gente que se merecen que se apueste por ellos y por su formación, porque nunca es tarde para aprender.


Los meses pasaban y debo decir aquí en este espacio que su confianza en mi, su aliento, sus regañinas, su valentía, sus ganas e ilusión se me fueron contagiando, haciendo que intenté sacar lo mejor de mi y todavía más porque ella veía cosas que yo ni siquiera había observado que podría tener. Nunca nadie me había dado ese empuje y esa confianza en mi persona y mi trabajo y eso es de las cosas que me quedo en la memoria de mi corazón para que esa confianza pero a la vez firmeza y consecuencia me guíen el resto de mi vida.

La semana pasada Lucía nos dejo después de una larguísima lucha contra una enfermedad a la que ella le plantó cara con sentido del humor, fuerza, valentía, arranque, positivismo y mucha energía. Pero a la tristeza que deja el no verla nunca más a todos y todas las que la querían que era mucha gente, también deja la sonrisa de su corazón y la fuerza de su alma que era firme y enérgica... pero bajo el velo de un corazón bueno, porque si de algo estoy segura es que este mundo ha sido un poco mejor porque personas como Lucía lo han habitado y ha dejado un ejemplo de trabajo, sacrificio y esfuerzo que lo que hace que los que nos quedamos sigamos luchando y trabajando porque ella lo hizo hasta el final y ese aprendizaje impagable nos lo ha dejado a todas.

Sus niños/as de Cunas, sus niños/as de Merienda, sus niños/as de apoyo y mis mujeres y hombres de Formación y Empleo la vamos a extrañar porque todo está impregnado de ella pero vamos a seguir porque la gente para la que trabajamos merecen la pena para seguir día a día y porque sin lugar a dudas ella se lo merece, y donde esté tendrá esa sonrisa tan sincera en la cara que regalaba a la gente que ella apreciaba y quería.

Solo puedo decirte desde este blog mío, Lucía que muchas gracias por todo lo enseñado, por todo lo que has dejado, por esa confianza, por esa fe en mi, por tus consejos, por tu cariño, por tu firmeza, por tus regañinas, por tu trabajo, por tu entrega hasta el final, porque has sido y serás una luchadora, y tu recuerdo estará en mi de por vida.

Que bonito haberte conocido y haber coincidido contigo en esta vida, estoy segura que nos volveremos a ver y seguiremos planeando talleres allá en el cielo donde los buenas personas como tú están seguro, porque si de verás Dios existe seguro que éste te abra abierto la puerta del cielo para que descanses un ratito, aunque con lo inquieta que eres, estarás ahí dale que dale a hacer cosas.

Tus chicas no te olvidamos y te queremos Lucía, siempre estarás en mi, gracias, gracias y más gracias, pero sobre todo te quiero porque se que era mutuo, y ese cariño tuyo en estos días llena mi corazón en días tan tristes.

Que la tierra te sea leve jefa!!!!


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