Powered By Blogger

jueves, 12 de noviembre de 2015

Es época de níscalos, recetas y recuerdos de otros tiempos pasados que fueron felices.

Dicen que el estrés post-vacaciones es malo y la verdad es que este año yo cuando volví lo pase mal, porque era una semana muy deseada que se pasó tan pronto....

Pero con el otoño llegan esos atardeceres de colores ocres, ese frío mañanero que te hace despertarte, esos días de lluvia en los que rescatas las botas de agua del armario, tomar un chocolatito calentito en una cafetería, ese renovar el vestuario añadiendo prendas de más abrigo pero que te hace ilusión volverte a poner o inclusive estrenar.... pero si hay que resaltar el otoño por una cosa sin duda sería por esos níscalos, que son una delicia para el paladar y para los ojos porque verlos da gloria bendita :)


Pero además del gusto para el apetito que es innegable, creo que lo que me evoca este tipo de seta es al pasado. Un pasado en el que despertarse a las cinco y media o como mucho seis de la mañana en fin de semana era un gusto.

Y era un gusto porque era preparar la ropa de una niña pequeña que le encantaba ir a buscar níscalos porque era pasar tiempo con su padre, porque el hombre trabajaba toda la semana hasta altas horas de la noche para que a su familia no le faltara de nada.

Era pasar una mañana en la que el viaje al Berrueco previo paso por la preciosa presa de El Atazar era una pasada para esos ojos que le encantaban ver vida y sobre todo vida lejos de lo que ella estaba acostumbrada, Madrid.


Era una mañana en la que acababa agotada de andar y agacharse, pero que se veía recompensada por la visita a La Cabrera y comprar un pan preñao' de chorizo, de jamón o lo que tuviera en ese momento la señora panadera del lugar.

Pero sobre todo era un día en el que esa niña, yo, era feliz de pasar tiempo con mi padre e ir recogiendo níscalos para cuando llegáramos a casa, mi madre (nada amante de la naturaleza), los limpiará y preparada para cenar todo un manjar.

Esto que acabo de compartir con vosotr@s creo que son de los recuerdos más bonitos que guardo en la caja de mi memoria y corazón junto a mi padre, hay muchos más pero éste es de los más especiales.

Por eso hoy he querido compartir con vosotr@s este espacio tan culinario, porque ¿Qué son los níscalos?



Es un hongo comestible muy común en España y crece en pinares y bosques mixtos. Su seta, aflora en otoño y es muy apreciada en la gastronomía.

Su recolección se hace utilizando una navaja y cortando el tallo. También es necesario usar una cesta de mimbre o similar, porque no está permitido usar bolsas de plástico.

¿Los habéis comido alguna vez? Porque yo tengo una madre que tiene unas manos de ángel para hacer cualquier comida, pero en el caso de los níscalos es que le salen deliciosos.

Así que aprovechando este espacio, hoy quiero compartir con vosotr@s una receta que he sacado de una página web de internet, que es sencilla pero con los níscalos como toque principal, queda divino.

Hoy hacemos un Salteado de sepia con níscalos.



INGREDIENTES:

- Una sepia grande.
- Una cebolla.
- Aceite de oliva.
- sal, tomillo y perejil.

¿CÓMO SE HACE?

1. Para hacer la cebolla caramelizada , la picamos en juliana, y la ponemos a fuego lento en una sartén con aceite de oliva, añadiendo un pellizco de sal y otro de bicarbonato para que el proceso de caramelización sea rápido.

2. Mientras la cebolla se va haciendo, limpiamos la sepia y retiramos los tentáculos y el pico. El cuerpo y las aletas, las cotamos en tiras largas y finas. Cuando la cebolla haya consumido el agua incorporamos la sepia y la salteamos con la cebolla.

3. Limpiamos bien los níscalos con un papel de cocina humedecido y los cortamos en tiras. Añadimos los trozos de setas y dejamos que se cocine el conjunto durante 10 minutos para que los níscalos estén bien tiernos y la sepia esté blandita.

4. Añadimos un chorreón de vino blanco, espolvoreamos con perejil picado y subimos el fuego dejando que la salsa reduzca dos minutos. Adornamos con una ramita de tomillo y servimos muy caliente con unas rebanadas de pan porque os aseguro que será imprescindible.

Y además lo mejor de todo esto, es que la elaboración es de solo 30 minutos.

Bueno rinconer@s pues con la alegría de compartir un recuerdo tan preciado por mi con este rincón que tanto quiero, me despido de vosotr@s pero solo hasta mañana :) :) :) :) :)

No hay comentarios:

Publicar un comentario